A decir verdad la equitación me llamó la atención desde muy pequeño y aun no entiendo como mi madre me llevó con 9 años a montar por 1ª vez,
pero lo hizo y ahora le estoy tremendamente agradecido por ello.
Me considero un amante de los animales (por eso estudio veterinaria) y de los deportes de contacto o de exigencia y riesgo (por eso me lesiono, je,je).
Como no podía ser menos la disciplina que casó conmigo fue el Horseball, aunque previamente me curtí como jinete bajo la dirección de diversos profesores con estilos muy variados.
La verdad es que para mi el horseball supera a las otras disciplinas en que es un juego de equipo y eso es una ventaja en este mundo tan individual de la equitación. No hay nada mejor que la tensión que tienes antes de un partido, ni que poder liberarla en el campo.
Hay poco más que decir espero que la suerte me acompañe más y poder seguir disputando los campeonatos de España, las ligas que se me crucen y ¿por qué no soñar?, algún europeo.
Sólo agradecer a los que hicieron y hacen que podamos seguir jugando a esta maravilla tan poco descubierta aun que es el horseball.
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