Después de ver algunos entrenamientos y deleitarme con este magnífico deporte, me quedé algún domingo haciendo tiros con aquel balón que había llamado mi atención y tras ese vinieron muchos domingos más.
Fueron pasando los meses y el ball llevó al Horse, y todo junto dio lugar a una estupenda mezcla de la que me siento orgulloso de formar parte, el HORSEBALL. |