Después de llevar unos años haciendo cursos y campamentos en diferentes hípicas aterrice en la “La Plaza”.
Allí ya me lo tome más en serio y acudía habitualmente a mis clases.
Más tarde, Aitor, mi profesor de doma y salto en la hípica me propuso el tema del horseball. Me dijo que probase que me iba a gustar y ¡acertó!
No solo me gusta si no que me vuelve absolutamente loca. |